domingo, 14 de abril de 2013

Por un Plan Nacional de Derechos Humanos


PROVEA

En 1993, convocados por la Organización de las Naciones Unidas, se realizó en la ciudad de Viena la Conferencia Mundial de Derechos Humanos con la participación de la mayoría de los Estados. Uno de los grandes logros suscritos fue el compromiso de elaborar planes de acción nacional para “mejorar la promoción y protección de los derechos humanos”.  Del debate desarrollado se comprendió que no era suficiente garantizar los derechos en las normas nacionales, sino que era imprescindible diseñar políticas, establecer metas, designar presupuestos y monitorear su ejecución por parte de sus beneficiarios y de la ciudadanía en general.

Si bien la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) es ampliamente garantista en materia de derechos sociales, estableciendo un marco para el ejercicio y disfrute general de los derechos humanos, este articulado dista de ser un plan. Un plan implica establecer  políticas públicas de corto, mediano y largo plazo para garantizar la vigencia de esos derechos plasmados en la Carta Magna, involucrando para ello a todos los entes y órganos del Estado en sus diversos niveles y expresiones. Obliga a calcular y acordar presupuestos para la ejecución de las políticas. Conduce a diseñar indicadores para la evaluación de los resultados y requiere estimular la participación  diversa y plural, promover el diálogo y facilitar el ejercicio de la contraloría social. Algo así no existe hoy en el país.

El gobierno a ser electo en los comicios del 14 de abril tiene la oportunidad de convocar a un gran diálogo nacional para el diseño de un plan en derechos humanos, el cual no puede pretender sustituirse por la propuesta, siempre parcial, de una organización partidista. Si bien han sido tiempos difíciles de polarización política y es complejo promover y realizar diálogos entre diversos sectores del país, así como entre la sociedad y el Estado, la más amplia interlocución posible es una precondición para construir un Plan Nacional de Derechos Humanos. Desde distintas visiones de la realidad actual del país, desde puntos de vista adversos sobre cómo afrontar el presente y el futuro de nuestra sociedad y desde intereses, incluso contrapuestos, consideramos que es posible explorar y conseguir puntos de encuentro que nos permitan mejorar realidades y elevar la calidad de vida de todos y todas: Hay situaciones que nos afectan a cada uno de nosotros y nosotras, en mayor o menor medida, independientemente de nuestra inclinación política, condición social y ubicación geográfica. Un ejemplo han sido los planes, implementados en otros países de la región, para revertir situaciones graves de inseguridad ciudadana, los cuales han sido consensuados entre la mayoría de los afectados y que han tenido resultados positivos.

Fomentar y consolidar el Estado de Derecho y la Democracia se hace imperante. En octubre de 2012, a través del documento “Tareas urgentes para garantizar los derechos humanos en Venezuela”, Provea  junto a la coalición Foro por la Vida elaboramos unas propuestas bases para su realización: 1) Reforma y adecuación de la legislación nacional a los principios y garantías constitucionales y a las normas y estándares internacionales de derechos humanos; 2) Garantizar que los Planes nacionales estén enmarcados en la Constitución y dispongan de las políticas, regímenes y legislación para su cumplimiento contemplando la formulación de un Plan de Acción Nacional de Derechos Humanos;  Aplicar medidas para reestructurar la organización y funcionamiento de órganos e instituciones de la Administración Pública Nacional, estadales y municipales y las políticas públicas que así lo requieran, para garantizar a todas las personas, la universalidad y la igualdad de los derechos humanos, conforme a sus principios de progresividad y sin discriminación alguna con participación universal, plural y democrática; 4) Garantizar que el Poder Ejecutivo Nacional y los de Estados y Municipios, no ejerzan conductas que menoscaben la independencia y autonomía del Poder Judicial y de los órganos que componen el Poder Ciudadano y Moral, u obstaculicen el ejercicio de sus funciones garantes del derecho de acceso a una justica imparcial, idónea, transparente, autónoma, independiente, responsable, equitativa y expedita.

El inicio de un nuevo periodo presidencial es una oportunidad para concretar un Plan Nacional de Derechos Humanos en Venezuela que convoque el concierto de todos y todas en pro de medidas que permitan la creación efectiva transparente y articulada de políticas públicas dirigidas a cumplir con el respeto, ejercicio, goce, disfrute y garantía de cada uno de los Derechos Humanos.

Estado y ciudadanos y ciudadanas trabajemos juntos en un Plan nacional de Derechos Humanos: más derechos, más democracia, más calidad de vida, por mejores condiciones para todos y todas y para dignificar a las víctimas.

@_provea

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